Dando vida a los personajes: Lédesnald, el asesino de reyes

Lédesnald, el Asesino de Reyes por Tamara Kadoura





Pasó mucho tiempo antes de convencerme de que Mórgathi, la perversa reina bruja de los elfos oscuros, no era la mala de verdad de la historia. Sí, ella alberga mucho veneno en su interior y sería capaz de traicionar hasta a su propio hijo con tal de conseguir aquello que desea, pero realmente tiene ciertos "motivos" para ser como es. Razones que han ido cincelando su personalidad hasta hacer de ella quien es. En realidad todos los "malos" de mi saga los tienen... Salvo uno.


Cuando me enfrenté al reto de crear a Lédesnald tenía muy claro que no podía ser un villano con un pasado que dejase claro que, de haber seguido otro camino, su vida hubiera sido diferente. No, este debía encarnar la esencia del mal, desde el mismo día en el que fue concebido. Esta iba a ser la naturaleza de Lédesnald.

Lédesnald de Nacho Tenorio
Recuerdo que por esa época me documenté sobre algunos asesinos en serie, sus rasgos de conducta, sus perfiles psicopáticos... Y al final todo acababa en lo mismo: no había motivación aparente, salvo la sensación positiva y de satisfacción que les producía hacer lo que hacían.

Y ahí encontré la clave para crear a Lédesnald. Un personaje frío, carente de sentimientos, ambicioso, cruel, vicioso... Todo lo peor que el ser humano puede albergar en su interior lo poseería él. Y nada tendría que ver haber nacido en los desiertos helados rodeado de bárbaros, o que sus padres le maltratasen (de hecho, el pasado de Lédesnald es de lo más normal). Él era así y buscar razones no serviría para nada. Lédesnald es el perfecto psicópata.

Quise rizar aún más el rizo, de modo que me centré en otro aspecto importante para hacer de Lédesnald una auténtica amenaza. De modo que me alejé del arquetipo de bárbaro norteño que había creado, perfilando un personaje estilizado, de fino pelo dorado y un atractivo embriagador. Un demonio disfrazado en la piel de un ángel, en definitiva. Para mí era elemental que Lédesnald fuese el tipo de personaje por el que suspirarían todas mis lectoras, pese a descubrir que es un auténtico malnacido. Y creo que lo he conseguido, por el feedback que me llega.

Como dije, le doté de un pasado menos turbulento que el de otros personajes similares (incluidos los héroes de esta aventura), para recalcar su verdadera naturaleza. Lédesnald es todo rencor, hacia lo bueno y hacia lo malo, y lo dejé muy claro al otorgarle el mayor salvajismo que se me pasó por la mente en aquel momento: matar a su padre y violar a su madre antes de asesinarla. Tal es la degradación humana de Lédesnald.

Lo cierto es que me siento bastante satisfecho con la creación de este personaje, deseado y detestado a partes iguales, tanto que su papel ha ido creciendo más y más en ELDLP, captando protagonismo casi sin yo quererlo y obligándome a darle más importancia de la que realmente iba a ser inicialmente. ¡Y vaya que ha sido así! De hecho, y pese a tener toda la historia estructurada, he decidido variar el final en parte po su culpa. No me preguntéis... En noviembre tendréis todas las respuestas ;-)

Lédesnald por Lorenn Tyr

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Sobre Abel Murillo

Abel Murillo.
Presidente de la Asociación Cultural Lupus in Fabula (@AC_LiF).
Organizador del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (@FFF_Fuenlabrada).
Autor del Legado de la Profecía (@LegadoProfecía).
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