El arte de los Lectores: Célestor de César Legatus


Cuando me puse por primera vez frente al monitor con la firme intención de ponerme a escribir la obra que llevaba años preparando, jamás se me pasó por la cabeza que esta fuese a ser leída por más de un puñado de personas allegadas. Nunca tuve la pretensión de difundir ni comercializar aquello que estaba comenzando a base de golpe de teclado. A veces me preguntó cómo me decidí a dar ese paso.



A lo largo de estos tres años de autopublicación, en los que mis dos libros han caido en manos que yo ni siquiera imaginaba que pudieran hacerlo, he recibido todo tipo de reacciones que me han hecho comprender lo maravillosamente grande que es escribir una novela, contar una historia a todo aquel que la quiera leer, sin mayor pretensión que esa. Lo verdaderamente hermoso de ser leído y seguido por unos cuantos desconocidos es la magia que luego ellos crean a partir de las líneas que tú has escrito. Que inviertan su tiempo en hacerle un homenaje a tu obra, en enviarte un mail compartiendo sus impresiones... Jamás pensé que eso me llegase a pasar.

Muchos de mis lectores, los que más se han preocupado por hacerme llegar sus comentarios sobre ELDLP, los que me han señalado erratas y errores, aquellos cuyas críticas son constructivas y buscan mi mejora, se han convertido en buenos amigos. Algunos de ellos en la distancia, otros incluso jamás los he llegado a conocer personalmente. Ellos son la verdadera razón por la que todo esto tiene sentido. Gente que, sin tener ninguna necesidad de elogiar el trabajo de un "escritor" novel, nada mediático y sin repercusión alguna en esto que algunos llaman fandom, lo hacen. El aplauso más sincero y menos corrupto que pueda existir proviene de las palmas de sus manos.

Ya os he hablado en más de una ocasión que Lorenn Tyr fue la primera persona que me consiguió emocionar enviándome, sin yo saberlo, una ilustración que plasmaba una escena de El Lobo Blanco. Desde entonces, entre ambos no solo ha habido proyectos y miles de ideas conjuntas, sino que se ha forjado una amistad inquebrantable. Imaginé que no volvería a verme en una así jamás, siendo mis escritos motivo de inspiración de alguien que domine el noble arte de la ilustración... Pues imaginaos mi sorpresa al ver que otro de mis lectores y amigo en la red de redes decide coger su WACOM y regalarme su talento.

César Legatus, como así se hace llamar en la red social que empieza por F y acaba en acebook, me ha dejado alucinado con esta visión de Célestor el Invicto, respetando por supuesto el arte original de los diseños del maestro Nacho Tenorio (lo cual agradezco). Una maravilla comiquera muy cercana al manga y que me ha hecho vibrar con cada paso que iba dando, perfilando el resultado final que os ofrezco a continuación. Solo puedo decir que MIL GRACIAS POR TODO, CÉSAR. Me abruma ser el destinatario de tan alto honor.

Ilustración de César Legatus

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Sobre Abel Murillo

Abel Murillo.
Presidente de la Asociación Cultural Lupus in Fabula (@AC_LiF).
Organizador del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (@FFF_Fuenlabrada).
Autor del Legado de la Profecía (@LegadoProfecía).
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