Zárrock Hijo de Kórnrak

Ilustración de Nacho Tenorio
Si existe un guerrero mortal diestro y temible en la Tierra Antigua, ese es Zárrock hijo de Kórnrak, lugarteniente y mano derecha del Caudillo Sártaron. Cuando las tropas del Señor del Fin de los Días avanzan, lo hacen bajo el mando de este arjón frío y metódico.

Hijo del jefe de un clan del este de Mezóberran, Zárrock se crió en un ambiente bélico y hóstil. Fue educado en el arte del acero desde que tuvo edad para empuñarlo, entrenando todos los días con sus cinco hermanos (el fue el tercer hijo de Kórnrak). La dureza del entorno y la férrea y dictatorial educación de su padre, hicieron de Zárrock un guerrero fuerte, firme y letal contra aquellos que osasen levantarse en armas contra su padre. Nadie en el clan osaba mirar por encima del hombro al joven Zárrock.


Lo que jamás hubieran esperado era que la traición se fraguaba desde dentro de su famila. Dárrock, el primogénito de Kórnrak, embaucó al resto de sus hermanos para asesinar a su padre y someter a Zárrock, el cual parecía perfilarse como el favorito de su padre. Fue una fría noche de invierno cuando sucedió. Zárrock consiguió escapar a duras penas, llevándose por delante la vida de su hermano menor. Perdido y sin ningún sitio donde ir, decidió ocultarse en las montañas cercanas a la fortaleza de Luhaue.

Zárrock hijo de Kórnrak
Zárrock sabía que sus hermanos no lo dejarían marchar al exilio tan fácilmente, dado el potencial que tenía, y no se equivocaba pues no tardaron en enviar hombres en su busca para darle muerte. Sintiéndose como un animal acosado por cazadores, Zárrock los fue liquidando a todos, forjando la leyenda de que era invencible.

Tras varios intentos fallidos por darle muerte, Zárrock decidió bajar de las montañas y retar a su hermano a un combate singular. Este aceptó con arrogancia el desafío, pero, consciente de que las habilidades de Zárrock en el combate eran muy superiores a las suyas, acuerda con sus otros hermanos no respetar las reglas del combate y liquidarlo entre todos.

La sorpresa de Dárrock fue mayúscula cuando vio aparecer a Zárrock acudir al duelo ensangrentado y con las cabezas de sus hermanos. El guerrero arjón se había adelantado a la jugada de su traicionero hermano segando la vida de aquellos que le dieron la espalda y le persiguieron. El combate fue rápido, resultando Zárrock vencedor, vengando la muerte de su padre y ocupando su lugar al frente del clan, el cual llegó a ser uno de los más poderosos y temibles de todo Mezóberran.

No es de extrañar que, cuando llegaron las noticias sobre las conquistas que Sártaron estaba consiguiendo sobre todos los clanes bárbaros del Desierto HeladoZárrock fuera de los primeros en alzarse en armas contra en caudillo. Su clan prestó resistencia y acabó con muchas vidas de las huestes de Sártaron, el cual, cansado de aquella situación, decidió retar a Zárrock a singular combate. Quien venciese se quedaría con todas las tropas de su adversario. Zárrock aceptó sin dudar.

La lucha fue encarnizada, épica, posiblemente los dos mejores guerreros de todo Mezóberran frente a frente. La balanza se inclinó, no sin sufrimiento, hacia el lado de Sártaron, el cual decidió premiar la valentía y el coraje de aquel digno adversario perdonándole la vida. Le ofreció una espada, perteneciente a los grandes caudillos de Mezóberran llamada Azote de Gigantes, y le nombró lugarteniente y comandante de todos sus ejércitos.

En pago a aquel noble gesto, Zárrock se convirtió en el guerrero más leal que el Señor del Fin de los Días podía tener a su lado. Zárrock recluta y entrena a la Guardia del Terror, élite de las tropas de Sártaron, además de negociar con otras tribus y clanes de Mezóberran, convierténdose en la voz de su señor allá donde va.

Cuando Zárrock fue informado de que Sártaron planeaba someter al resto de pueblos libres de la Tierra Antigua, decidió ponerse al frente para sellar pactos con posibles aliados. Aprendió la lengua negra para parlamentar con los elfos oscuros, se ganó el favor de los mercenarios de Eren y convenció a los orcos, ogros y krulls con sendos regalos tales como las cabezas de aquellas tribus rivales que los amenazaban. Sobra decir que todos juraron lealtad a la causa de Sártaron, y el mérito de que así fuera es de Zárrock.


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Sobre Abel Murillo

Abel Murillo.
Presidente de la Asociación Cultural Lupus in Fabula (@AC_LiF).
Organizador del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (@FFF_Fuenlabrada).
Autor del Legado de la Profecía (@LegadoProfecía).
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