La Tierra de la Inspiración

Lagos de Covadonga

Nunca he ocultado lo mucho que me gusta el norte de España. Desde que lo conocí, hace ya cuatro años, no he hecho otra cosa que deleitarme con sus paisajes, sus pueblos, su gastronomía, sus gentes y su cultura. Es un encanto especial, mágico. Yo diría que la costa cantábrica no deja indiferente a nadie que la recorre, y es algo obvio porque lo se nos presenta ante nuestros ojos son entornos y parajes dignos de existir en cualquier libro de fantasía.



Puente Romano de Cangas de Onís

Creo recordar que ya he comentado por aquí que fue a la vuelta de mi primer viaje a Asturias cuando realmente comencé a escribir. Sí, es cierto que todo estaba montado: historia, tramas, personajes... Pero faltaba algo, ese último empujón que muchas veces necesitamos para embarcarnos en nuevos proyectos. Y ese empujón me lo dio Asturias, un lugar del que me enamoré sin remedio y cuyo idilio continúa a día de hoy mientras escribo estas líneas.


Vistas desde El Mirador del Fitu
Decir que me basé en muchos de los enclaves de esta tierra para describir la Tierra Antigua es poco, y he de admitir que, tras haberme perdido entre sus montañas, ríos, valles y praderas incluso llegué a cambiar alguna descripción para que se asemejasen a esos lugares que había recorrido. Es más, he llegado a crear nuevos luegares dentro de la Tierra Antigua, que no existían en el boceto original, por lo prendado que quedé al verlos in situ.

Regresé a Madrid con un saco lleno de musas, de inspiración, de una paz que nunca antes había conocido al visitar otro lugar. Quizá fuese el encanto de mis primeras vacaciones por el norte, o quizás el entusiasmo de conocer una tierra de la que me habían hablado muy bien desde pequeño y que, por diversos motivos, no la pude conocer hasta ese momento. No sabría decirlo, pero lo cierto es que me otorgó el aliento que hizo que mis proyectos de fantasía cobraran vida de forma definitiva.


Basílica de Covadonga



Picos de Europa vistos desde Sotres
Pese a que Asturias tuvo mucho que ver en esto de ponerme a contar historias, no sería justo dejarme fuera a Galicia y Cantabria. De la primera me enamoraron las Rías Altas y la Costa Da Morte, con sus bellos acantilados, su rugiente mar, sus meigas, sus castros y su maravilloso bosque de Eume (Fragas de Eume) que me sirvió para darte forma al bosque de Thanan.

Cantabria resultó ser una sorpresa muy agradable, pues unía los paisajes que había visto en Asturias años antes (parte de los Picos de Europa pertenecen a esta comunidad) con pueblos de corte medieval  y majestuosos como Santillana del Mar o Comillas. La gran raza cántabra, cuyo lider se presentó ante los romanos, los cuales le habían puesto precio a su cabeza, exigiendo el pago de la misma (gesto que le sirvió para ganarse el favor de los mismos) me ha servido de ayuda para crear nuevas historias y proyectos al margen de El Legado de la Profecía. Todo esto es lo que me da el norte, un lugar que mil veces recorrería y mil veces amaría con la misma pasión.


Estanque en el Santuario de Covadonga

Es por eso que este año, a punto de sumergirme en la redacción del que será el último libro de El Legado de la Profecía, decidí volver al msmo lugar donde hallé la inspiración. Y os aseguro que el efecto a sido el mismo. He vuelto a recorrer lugares donde ya había pisado, me he vuelto a maravillar con los Picos de Europa, que cada vez tengo más claro que es el Ered Durak, hogar de los enanos de la Tierra Antigua, y he descubierto lo encantadora que es la ciudad de Oviedo, la cual no conocía. Y sigo diciendo lo mismo, hasta repetirme tanto como el ajo: Asturias es la HOSTIA.

Ahora, ya de vuelta en mi Madrid natal, me encuentro con las mismas ganas que el primer día, cuando tecleé esa primera frase que cambió mi vida y me hizo comprender que los sueños, si los persigues, se cumplen: "El Desierto Helado, hacía honor a su nombre. Aquel inhóspito lugar no era tierra para débiles, no era tierra para hombres sin coraje..." Ahora llega el momento de acabar lo que un día empecé, y espero dejar un buen sabor de boca. La historia llega a su fin, y mientras esto sucede os invito a que disfrutéis de las pocas fotografías que he colgado en este post de un bello y mágico lugar llamado Asturias. ¿No lo conoces aun? Pues ya tienes excusa ;-)

El Rey Pelayo

Santuario de Covadonga
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Sobre Abel Murillo

Abel Murillo.
Presidente de la Asociación Cultural Lupus in Fabula (@AC_LiF).
Organizador del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (@FFF_Fuenlabrada).
Autor del Legado de la Profecía (@LegadoProfecía).
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