Mórgathi, Häressvashrín Thírien.


 
Ilustración de Nacho Tenorio.
Ella es de los personajes con mayor historia, transfondo y matices que existen en la tierra antigua. La Reina Bruja Mórgathi gobierna al lado de su hijo, Mathrenduil, al puelo maldito y exiliado de los elfos oscuros.
Ella fue la causante de que la raza élfica quedara dividida, que entrara en guerra civil y condenara a la parte de elfos que seguían su causa. Comenzó siendo una Dama del Amanecer, las sirvientas de la Reina, y eso le llevó a tener gran trato con los monárcas élficos. Dotada de una belleza arrebatadora, el Rey Gileon, según los escritos el mejor y más valiente rey que jamás tuvieron los elfos, se enamoró perdidamente de ella. Mantuvieron una relación al margen de la reina, y fruto de esa pasión nació Mathrenduil.
Ilustración de Nacho Tenorio
Tras una gran batalla entre elfos y orcos, Gileon murió emboscado, dejando a los elfos sin su querido rey. El orgullo y la ambición de Mórgathi no tenían límites, y difundió la noticia de que su hijo debía ser el rey por derecho propio. Era el único hijo de Gileon, la sangre real y noble de su padre corría por sus venas. Pero algunos se opusieron a la elección deMathrenduil, pues entendían que iba en contra de los procesos de elección a los que sometían al candidato, dotando de equilibrio al pueblo élfico. Otros, en cambio, preferían esar del lado de Mórgathi y Mathrenduil.
 Todo acabó en enfrentamientos, donde las traiciones de los seguidres de Mórgathi se hicieron patentes. Hasta tal punto llegó la situación, que llegaron a tomar el palacio real por la fuerza la noche en que el fenix, símbolo de los elfos, moriría, envuelto en sus llamas sagradas para renacer de nuevo. La propia Mórgathi cometió el blasfemo crimen de matar a la reina con sus propias manos.
 Su hijo, envuelto en aquella espiral de sangre, traición y magia ancestral, se lanzó a las llamas del fenix justo cuando éste moría. Pero el fuego sagrado reveló sus crímenes: dejó a Mathrenduil con graves heridas y a sus seguidores les marcó en la piel, dotandola de un color grisaceo, y sus ojos se volvieron ambarinos. Una maldición que marcaba a todos los traidores a la raza élfica. Tuvieron que abandonar Asuryon, desterrados por toda la eternidad. La única que fue capaz de soportar la maldición fue Mórgathi, que solo conserva los ojos ambar de sus iguales.
Es una mente privilegiada para las artes oscuras, conspiradora, traicionera... No dudaría en utilizar a su propio hijo para conseguir sus fines. Es el ser más peligroso de la Tierra Antigua...
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Sobre Abel Murillo

Abel Murillo.
Presidente de la Asociación Cultural Lupus in Fabula (@AC_LiF).
Organizador del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (@FFF_Fuenlabrada).
Autor del Legado de la Profecía (@LegadoProfecía).
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