Glósur Hijo de Dósur


Ilustración de Nacho Tenorio
 Glósur es uno de los enanos más respetados en todo el reino bajo la montaña del Ered Durak, no sólo por los miembros de los Barbablancas (clan al que pertenece), también entre toda la comunidad enana. Sus historias y hazañas se cuentan por cientos.
Unico hijo del portaestandarte de la Casa Real de los Barbablancas, Dósur hijo de Dorin, Glósur mostró ya desde joven un talento imnato para el arte de la guerra, participando en diversas incursiones contra trasgos y trolls en las profundidades de su ciudad natal, Górog. Pero su padre no estaba contento con el temperamento fuerte y osado de su hijo, muy impulsivo en ocasiones, y decidió mandarle con los maestros herreros enanos. Estos sabios hacedores de armas milenarias y conocedores de los secretos de las runas mágicas del pueblo enano, le mostraron todos los recovecos de la forja y pusieron a su disposición antiguos libros que contenía el saber de la historia de su pueblo.
Ilustración de Nacho Tenorio.
Tras pasar unos años con los herreros, Glósur decidió volver al terreno militar y se enroló en una banda de exploradores, donde conoció al que se convirtió en su mejor camarada: Gilmu. Como rastreador exploró no sólo su hogar bajo la montaña, descubriendo nuevos caminos y ciudades enanas abandonadas, también recorrió la superficie y las cimas de las montañas. Vigilaban a los orcos y ogros del valle de Rumm desde atalayas, abrían nuevos caminos e incluso tomaron contacto con los hombres de Cáladai.
Pasó muchos años fuera de su hogar, ganando en conocimiento militar e ilustrándose sobre los demás clanes. Al regresar a Górog, Glósur se encuentra a su padre enfermo y moribundo. Fallece a los pocos días de su vuelta. Apenas tuvo tiempo de despedirse de él.
El recién ascendido rey Rúrin de los Barbablancas le nombra portaestandarte, en honor a su padre y en reconocimiento por todos los logros que Glósur había logrado. Desde ese momento siempre estuvo al lado de su rey en todas las batallas, llegando a dirigir su ejército contra una invasión de trasgos en Górog. Aquella hazaña se contó entre las más épicas, tanto que hasta el propio Rey de Todos los Clanes Dalin le ofreció ser su portaestandarte. Glósur aceptó orgulloso y se entablece en la corte de Karak-Dür
Tras largos años combatiendo a todo tipo de engendros, Glósur se retira del plano militar y regresa a su tierra natal pasando a ser el portavoz de su rey de clan Rurin.
Comprometido con su pueblo, discreto, sabio y forminable guerrero, el veterano Glósur es uno de los enanos más respetados de toda la montaña. Un orgullo para su clan y un espejo en el que todos sus camaradas quieren reflejarse.
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Sobre Abel Murillo

Abel Murillo.
Presidente de la Asociación Cultural Lupus in Fabula (@AC_LiF).
Organizador del Festival de Fantasía de Fuenlabrada (@FFF_Fuenlabrada).
Autor del Legado de la Profecía (@LegadoProfecía).
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